DOCTRINA FILOSÓFICA ETNONACIONALISTA

Algo que los compatriotas “de izquierda” (caviar, chanfainita u otra) debieran aprovechar para ubicarse

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Ahora en que es elemental rescatar la wifala etno(Nacionalista), se hace necesario –también- precisar nuestra posición ideológica. Para tal efecto presentamos el prólogo del libro “etnonacionalismo, izquierda, globalidad”, del My. Antauro.

Según el marxismo eurocentrista, la lucha de clases constituye “el motor de la historia”. Sin embargo, -agrega el etnonacionalismo redentor- en los países de cultura milenaria y de gran calibre demográfico “nativo”, el motor de la historia es binario”: Factor Etnocultural (FEC) +,Factor Clasista (FC), y en donde el orden de los factores “sí altera el producto”. Vale decir, en el caso andinoamericano: prirnero Manko Qápac y después, si hay “después”, Marx, Lenin, Mao o cualquier otro personaje.

Por consiguiente, la manera coherente de ser socialista en un país globocolonizado, acomplejado y “de color” -como el nuestro- arranca por ser etnonacionalista (y la manera ejecutiva de ser etnonacionalista culmina por ser etnocacerista)… A menos que se pretenda pertenecer a la “izquierda colonizada”, vale decir, propia del sistema criollo. Por supuesto que para involucrarse en el etnonacionalismo se requiere ante todo definir la IDENTIDAD, pues, sin ella no hay Proyecto Nacional posible, más aún tratándose de una cultura milenaria como la nuestra. Abarcamos entonces el aspecto étnico que conjuga cultura y raza. ¡Raza!… el tabú del marxismo. Y cuando de identidades se trata, los pueblos globocolonizados pero en pos de autoliberación deben reconocer necesariamente su estirpe ancestral “in situ”. O sea en nuestro caso andinoamericano vinculada a la tierra natal: La “matria” o Pachamama y su prolongación humana -la estirpe cobriza- que a su vez refiere la torrentera sanguínea principal del mestizamiento habido.

Nuestra ecuación social (FEC + FC) resulta, así, más compleja que en otros lares en donde el genocidio arrasó con la etnia originaria vía la aplicación de la “solución final” al respectivo “problema aborigen”, simplificando la ecuación en un solo y único FC “a secas”, vale decir, “sin problema”, ya sea del indio, del negro o del amarillo.

En sociedades con mayoría demográfica nativa, como la India, Egipto, China, México, Irak… y un Perú (Bolivia y Ecuador) en donde la cholada de “todas las sangres” mantiene como raíz etnocultural lo (pre)inkaico, independientemente a la crisis de identidad generada en la planificada destrucción de la memoria popular, la tarea histórica consiste -previa superación de esa amnesia- en transformar a una Colonia de humanoides en Nación de ciudadanos; sólo entonces dirimiremos si nos corresponde un socialismo en quechua, un capitalismo en aymara o una combinación de ambos, siempre a nuestra imagen y semejanza.

Todo esto es indescifrable para los sectores criollos, generacionalmente alérgicos a toda originalidad, incluyendo a sus exponentes izquierdistas… Estos últimos, imposibilitados doctrinalmente de distinguir la lógica del “orden de los factores”, en el sentido de no percatarse que pretender el socialismo en una (neo)colonia, sin antes (r)evolucionarla en nación soberana, resulta tan absurdo como querer sacarse las medias sin antes sacarse los zapatos. “Absurdo” que se mantendrá en tanto los conceptos de “etnia” y “nacionalismo (de ADN)” sigan siendo aislados entre sí y soterrados como herejías “reaccionarias” o “fascistoides”.

Pero la “herejía etnonacionalista” no sólo se manifiesta en términos de liberación político-culturales, sino también en términos ecológico-filosóficos, ya que además de reivindicar la potencialidad de una (sub)humanidad cobriza aún no repuesta del mayor holocausto sufrido por la especie (como fue la “Destrucción de las Indias”), reactualiza -el etnonacionalismo- la concepción conservacionista de las culturas originarias del continente americano, inmersas en el culto a la Pachamama, muy bien expresadas por aquel jefe indio “Seattle” en 1855 (“…somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros.. el hombre no tejió la trama de la vida, él es solo un hilo; lo que hace con la trama se lo hace a si mismo…”), lo cual implica la impugnación -en este s. XXI- de una globoneoliberalización cuyo irrefanable afán de lucro, acumulación capitalista y subsecuente apropiación de la plus valía laboral del mundo “de color” subdesarrollado, tiene como consecuencia no solamente la erosión biológica-cultural de las poblaciones no blancas, sino -más grave aún- la inexorable contaminación y destrucción del medio ambiente planetario.

El etnonacionalismo implica, por consiguiente, la reivindicación de los pueblos originarios repotenciándoles política y filosóficamente el espíritu de “lucha por la existencia”, que mucho más allá de la simple “lucha de clases” propugna que salgamos airosos del proceso global de selección natural y cultural en el que desde hace cinco siglos venimos resultando perdedores históricos. Hablamos, pues, de una ecología de categoría suprema, en la medida que propugna preservar el futuro no del ornitorrinco o del oso panda, sino de un segmento de la especie humana: las etnias cobrizas, hoy en día en proceso de desintegración cultural y/o extinción racial (déficit proteínico, esterilización solapada o “simplemente” genocidio). Nos ubicamos, así, en un escenario global en el que los cuatro principales exponentes raciales (blanco, amarillo, negro y cobrizo) de la especie se van simplificando en una “super-humanidad” de base étnica blanco-occidental versus otra “subhumanidad” de base étnica “de color” no blanco: mundo desarrollado versus mundo subdesarrollado. O sea, super-hombres y humanoides: los primeros miden 20 cm más que los segundos, pesan 30 kg más, viven 40 años más y ganan 50 veces más. Calidad versus cantidad. Pues bien, nuestro etnonacionalismo busca regenerar esa cantidad en calidad. Por eso es subversivo… empezando por la impugnación del modelo económico-cultural impuesto desde el extranjero. Vale decir, la regeneración de una seudo corriente humanista que, en esta vez, ernancipada de todo eurocentrismo alienador, se mostrará francamente conciliadora e integradora y, por ende, propugnadora de la equidad histórica, puesto que a diferencia de aquel falso “humanismo de apartheid” surgido en la Europa del. siglo XV, involucrará a la especie humana en conjunto. Recuérdese que el “Despoblamiento de las Indias” fue el primer efecto de aquel “humanismo europeo” en su aplicación a Abya Yala (América), incluyendo un (neo)Tawantinsuyo cuyo resurgir e insurgir viene a ser el objetivo geopolítico de nuestro etnonacionalismo.

Un etnonacionalismo reivindicador que, paralelamente al Renacimiento científico-cultural que necesariamente involucrará, ha de propugnar la reunificación dé las actuales poblaciones de estirpe cobriza, demográficamente hegemónicas pero político-culturalmente subyugadas en las actuales territoriedades estatales criollas denominadas “Perú”, “Bolivia” y “Ecuador”, cuyas absurdas fronteras indefectiblemente habrán de ser suprimidas. Se perfila, de esa manera, nuestro etnonacionalismo como propugnador de una insurgente “Internacional Inkaica” que muy bien armonizará -en medio de la ineludible conflagración ante el globoneoliberalismo- con el sueño bolivariano de una Latinoamérica unida, claro está, en los Andes bajo milenaria base quechuaymara.

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¿QUÉ ES EL ETNOCACERISMO?

En cuanto al etnocacerismo, éste es el etnonacionalismo que nace en los cuarteles del Perú, y tiene 2 rasgos: El del Tayta Cáceres, por su mensaje popular, digno y andino. Y el otro rasgo es el de la etnia, que muchos lo vinculan con la raza, lo cual tiene algo de cierto. La etnia es mezcla de raza y cultura, y ya que una Nación es una comunidad de personas que tienen varios vínculos en común: territorio común, idioma común, economía común, raza común… Entonces, ¿cuál es la etnia común en nuestro Perú de todas las sangres? La raza común y mayoritaria, obviamente es la que parió Mama Ocllo. Por consiguiente, cuando decimos etnocacerismo simplemente enarbolamos el derecho de la mayoría ancestral a ser dueña y dirigente de todo el Poder; eso quiere decir que las ridículas minorías miraflorinas limeñas blancas, de esos “peruanos de DNI y Pasaporte”, que lamentan no haber nacido en Miami, deberán comportarse como minorías, si es que no se largan del país; eso quiere decir que un Gobierno (etno)Nacionalista necesariamente replanteará la cuota de poder cobrizo en nuestra Patria. Ejemplo: en ¿nuestra? Marina de Guerra no hay ningún Almirante de apellido Mamani o Quispe, ni siquiera un oficial negro. Nuestro grueso poblacional de raza cobriza muy difícilmente puede llegar a ser Oficial, porque le clavan 1.69 m. de talla mínima cuando el promedio de talla de nuestro pueblo en varones es 1.65m. y en mujeres es 1.59m.; es decir, el Estado Peruano traidoramente, racistamente le prohíbe al grueso de su juventud postular a la Escuela de Oficiales del Ejército de su Patria. Si Ud. ve el ejército chileno, por ejemplo, la talla mínima es de 1.60m. para ser cadete, y el promedio de talla mínima de los chilenos es de 1.66m.; es decir, cualquier hijo de vecino chileno puede postular a su Escuela Militar para ser oficial del Ejército de su Patria. Pero acá no. Acá, ¡que la “cholada” vaya a tropa! ¡a obedecer, jamás a mandar ¡Jamás oficial! porque por ahí se filtra uno, que además logra superar el descerebramiento, y nos sale un Velasco o un Antauro; entonces el Estado Traidor Criollo lo prohíbe mediante el racismo, así de simple.

Y mejor no hablo de la Escuela de Diplomáticos, prohibida para gente de nuestro color y cultura. Una Diplomacia sinvergüenza que “a sola firma” ha entregado centenares de miles de kms2 a los países vecinos…

Y en todo este Teatro de Traición, nuestro pueblo es tratado como entenado en su propia Patria, y eso no lo aceptan los reservistas.

PLANTEAMIENTO “TÉCNICO INSURRENCIONAL” CASTRENSE

Al plantear la estrategia a adoptar para llevar a cabo la rebelión del 29 de Octubre, previamente se estudiaron los modus operandi de las rebeliones militares republicanas, poniendo énfasis en las que fueron comandadas por oficiales de mando medio, antes que en las comandadas por generales.

Si la “técnica insurreccional ” castrense (llámese golpe de estado, rebelión, revolución, etc) del “caudillaje anárquico” del s. XIX fue eminentemente provinciana y errante (marchas y contramarchas), la “técnica” del s. XX sería sedentaria y centralista. El “señor de la guerra” o caudillo militar del s. XIX sería sustituido por la clásica Junta Militar sudamericana del siglo XX. El empirismo –a veces sanguinario o romántico– sucumbió ante una seudomodernidad fría y burocrática, de una milicia cada vez más subdesarrollado en su afán por afrancesarse y norteamericanizarse.

Había pues, dos formas de acción; la sedentaria o la errante. Se eligió la segunda (bajo el apelativo de “marcha de remembranza etnocacerista”) emulando el romanticismo de los ejércitos campesinos  y andinos de Cáceres-tayta que rescataron la dignidad nacional cuando la traición de la clase política hacia el pueblo había postrado al país ante una fuerza armada extranjera.

Además de esto, había un motivo de especial trascendencia en el aspecto puramente “técnico”. Para un general resulta relativamente simple insurreccionarse; basta con un “telefonazo” a sus promocionales de las otras regiones militares, y de ahí ordenar que de la División Blindada acantonada en el Rímac salgan media docena de tanques (que de seguro no tienen ni su tripulación completa, ni mucho menos su dotación de granadas) para que imprecionen al populorum, emocionen a la prensa y desesperen al presidente “civil” de turno. Es decir, la técnica insurreccional al nivel de generales no es más que un telefonazo combinado con una “vuelta de mantenimiento” de vehículos a oruga, casi siempre con previos “tragos” de por medio.

Pero la “cosa” se torna muy distinta cuando el movimiento insurreccional ha de jefaturarla un oficial de mando medio o bajo (de comandante a teniente). Ahí la técnica reviste más riesgo y dificultad. Subsecuentemente se ve forzado –este oficial– a emular la performance insurreccional de la milicia del s. XIX porque precisamente su idealismo juvenil conjugará con un teatro de operaciones rural, provinciano, “romántico” y hasta “místico”. Región cuya naturaleza agreste favorecerá al rebelde puesto que compensará su precariedad táctica con respecto a los medios disuasivos convencionales de las modernas subdesarrolladas FFAA “defensoras del orden constitucional ”. Tenemos desde la épica marcha del capitán Prestes que recorriera durante 2 años el nor-oeste brasilero hasta su frustrada emulación por el teniente Vallejo en su marcha de Jauja a Tarma en 1962.

Además de lo ya descrito, debía analizarse el extraordinario incremento de ma soploneria en el EP. Ello determinaba dilucidar la siguiente cuestión: ¿Valía la pena partípar de la conjura a gran cantidad de oficiales? ¿Acaso los tres intentos insurreccionales anteriores no habían abortado por ello?. Si a esto le agregamos que el –“tan ciegamente (de)formado”– oficial subalterno a quien se participaba del proyecto insurreccional, lo primero que preguntaba era ¿qué general lo lidera? entonces se evidenciaba que no era consciente (esa oficialidad) que el generalato de toda milicia subdesarrollada y multirracial necesariamente representa a su segmento más alienado y por consiguiente mas “reaccionario” política y etnoculturalmente.

Era desconocido (y seguramente inaudito) para nuestros camaradas el ejemplo “técnico” del capitán Prestes en 1924, del comandante Sánchez  Cerro en 1930, del sargento Huapaya en 1931, del sargento Batista en 1933, de mayor Fernández en 1976 o del sargento Pastrana  en 1985. La decisión se tomó entonces: Un pequeño núcleo “familiar” y/o “hereje” (los hermanos Hunala) y de ser posible la corporación de la unidad de mi hermano, pero sin avisarles nada sobre el proyecto y más que todo “ganados” por la relación de amistad y/o camaradería que debía vencer (en el fuero interno de cada oficial) su pueril endiosamiento a unos generalillos cada vez más corruptos. Lamentablemente ningún (sub)oficial de esa corporación pudo superar aquella tara. Soló nos quedamos Ollanta, el sub-oficial Almícar y yo, y en cuanto a la tropa; por elemental sentido de secreto, esta jamás estuvo enterada de nada, hasta el momento en que capturamos al general Bardales y al coronel Chaparro.

 

¿CUÁL ES LA CONTRADICCIÓN PRINCIPAL EN LA SOCIEDAD PERUANA?

Desde el choque de civilizaciones de 1532 hasta el globocolonialismo vigente

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Diseñar un plan de acción política y dentro de él un programa de gobierno, exige precisar los problemas que requieren ser enfrentados. Señalarlos aligera la búsqueda de soluciones y acorta la posibilidad de errores. Hallarlos requiere una labor de síntesis, pues exige remitirnos a una pregunta-resumen pertinente: ¿cuál es la contradicción principal de aqueja al Perú? La respuesta tendrá tantas consideraciones como posiciones políticas tengan los interesados en contestar. Los social-cristianos pensarán que emana de las “diferencias entre la teoría y las practicas religiosas que impiden que los ciudadanos obren en provecho del bien común”; los social-demócratas pensarán en “las dificultades para superar las diferencias en el frente de las clases sociales que articula su accionas político”; los marxistas, los pocos que quedan argumentarán que la principal contradicción emana de “lucha de entre proletarios y burgueses”.

Sin embargo, la respuesta de quienes abrevamos de las fuentes andinas (etnonacionalistas) contiene un criterio distinto.

HUAMÁN POMA, ARGUEDAS Y MARIATEGUI

Ya nuestro indio Huamán Poma, en los inicios del s. XVII, elaboró una larvada recusación al mestizaje, señalando su entraña disociadora. No escatima adjetivos al describirlos como “rufianes y salteadores, ladrones y mentirosos, ganapanes y borrachos, gente baja “, hasta llegar a generalizar que “todos son ladrones y todos comen a costa de los pobres indios”. Sin saberlo, Huamán Poma se adelanto siglos al describir una realidad que generaba contradicciones y que, transformada, sobrevive hasta hoy.

Arguedas fue uno de los primeros en analizar el problema con herramientas académicas y percatarse del fundamento cultural en el origen del problema social en le Perú, señalando que la lucha de clases −siendo “barbara”− no esta solo impulsada por interés económico, sino además por “otras fuerzas espirituales profundas y violentas”, que agitan a ambos bandos con “implacable fuerza, con incesante exigencia”. Le angustia el porvenir y se pregunta por el tiempo de duración que tendrá −acá− “la dualidad tragica de lo indio y lo accidental”, así como por la profundidad de “la corriente que los separa”. Categórico, Anguedas observa que el indio “no cederá sino ante una solución total”, preguntándose por el rostro que altere “este ‘equilibrio social’ que ya lleva siglos y lo desgarrará para que el país pueda rodar más libremente, hasta alcanzar a otros que teniendo su misma edad, han dejado atrás tan vergonzoso tiempo”. Concluye mencionando que los dos mundos en que están divididos los países descendientes del Tawantinsuyo, “se fusionarán o separarán definitivamente algún día”. Aguedas elaboró estos argumentos en 1950, en un articulo denominado “La novela y la expresión literaria en el Perú”.

Mariátegui , no estuvo ausente del debate. Así  lo consigna en 1929 en su ensayo “El problema de las razas en América Latina”, donde menciona que “la solidaridad de clase, se suma a la solidaridad de raza o de prejuicio, para hacer de las burguesías nacionales instrumentos dóciles del imperialismo yanqui o británico”. Para el ensayista, esta élite económica y política prolonga estos prejuicios, “este sentimiento” y lo “extiende a gran parte de las clases medias que imitan a la aristocracia y a la burguesía en el desdén de la plebe de color, aunque su propio mestizaje sea demasiado evidente“.

Visiones adelantadas, pero estancadas en cierto nivel de apreciaciones desconectadas de soluciones compatibles con la descripción del problema. Diagnosticar el mal no garantiza su superación, ya que la solución implica desatar el nudo colonial que lo impone. A su vez, la respuesta criolla es decirnos: “tranquilos, el crecimiento continúa, la inclusión social está en marcha, el chorreo es magnífico”. El resultado es que el problema permanece a través del tiempo, vía la terca persistencia de usos y costumbre coloniales en los espacios socio-económicos que asocian a un criollo blanco y a un andino cobrizo, sin olvidar las variantes.

DISFUNCIÓN SOCIAL 

Antagonismo que ha desarrollado mutaciones, existiendo un hilo conductor entre esa inaugural contradicción con la moderna y actual que opone a andinos y criollos. Principal contradicción nacida en el instante de la invasión y (sub)desarrollada a lo largo de siglos y cuyo análisis muestra:

1- La aún insuficiente capacidad de lo andino para alcanzar y ejercer el Poder. 

2- Las limitaciones del criollismo, en el Poder, para gobernar.

El resultado es un permanente escenario de conflicto político-social que, con intermitencias, sume al país en violencia y desconcierto, con variantes de alta y baja intensidad. Observemos el Andahuaylazo, Bagua, Tía María, Espinar, Las Bambas, Conga, el conflicto interno reciente y un prolongado etcétera. La miopía criolla para analizar el fenómeno es notoria. Subrayemos que detrás de los incesantes conflictos de halla el desencuentro de dos expresiones culturales que nunca hallaron medios para armonizar la convivencia. El resultado es una sociedad semejante a un ser con trastornos de personalidad y sociopatías jamás atendidas. Por ende, la mayoría de peruanos no se siente representada en la “sociedad oficial” desconociendo origen de esta constante insatisfacción. Entonces, ignorando los orígenes de esta “disfunción social” lo sitúa en el nivel individual o personal ,¡cuando abarca la totalidad del país! Experiencia semejante a la de quienes buscan sus orígenes y el sentido de su existencia. Gran e irresuelto drama nacional.

LAS 4 MALDICIONES 

La 1ra. contradicción enfrenta interese andinos contra intereses criollos, poseyendo complejas relaciones etnoculturales,  de clase y económicas. Se nutre de diferenciados sustratos filosóficos, contrarias visiones de país y de criterios antagónicos en la construcción de Nación. Su (sub)desarrollo es la permanente fuente de conflictos nacionales: trabando diálogo y desarrollo , tornando estéril todo esfuerzo de contruir Nación, impidiendo edificar edificar la comunidad imaginada hacia la integración, y −lo más grave− que nos ha privado a los andinos de una hogar nacional. 

La 2da. contradicción opone la estructura productiva contra las condiciones objetivas de nuestra naturaleza. Aquella ha sido edificada en oposición al mandato de la geología y geografía, siendo producto de intereses económico-culturales insensibles a las singulares características de una agreste y feraz naturaleza que exige ser abordada por principios probadamente eficaces y desarrollados durante milenios: identificación de la vocación natural del suelo y geografía , complementariedad  productiva y ocupación horizontal de todos los pisos ecológicos, en especial los situados por encima de 3,500 msnm. La mentalidad criollo-accidental ha explotado la naturaleza con criterios útiles para otras geografías y bajo moldes depredadores. Los estamentos dominantes destruyeron lo que hallaron, sin ser capaces de construir un modelo alternativo eficaz ; pues el suyo no construye desarrollo y afecta negativamente el ecosistema , además de carecer de conexión con su entorno y ser básicamente primario-exportador . En consecuencia, la formación económica resultante contiene deformaciones derivadas del uso erróneo de las fuerzas productivas, dejando a su paso conflictivas relaciones sociales, tales como: enfoques exóticos en la definición de las líneas de producción; caótico y desordenado acondicionamiento del territorio; invertebrada ocupación del espacio y ausencia de cadenas productivas complementaria. En síntesis: una irracional superestrutura en una sociedad deformada.

La 3ra. contradicción enfrenta al monocultural Estado criollo con la población andino-amazónica (que adjunta marginales estamentos criollos), a quienes el Estado no representa ni sirve con eficacia. El “Estado monocultural” imparte salud, educación, justicia, seguridad, recreación, etc, en lenguaje único −castellano− y con criterios que solo sirven para privilegiar, aún más, a los grupos dominantes.

La 4ta. contradicción se origina en el Estado deformado de nuestras mentalidades partiendo de una dicótoma antigua de lo que somos y lo que anhelamos ser. Nuestras mentes , (de)formadas en un eficaz sistema que se inicia en el hogar y atraviesa el sistema educativo, han sido influidas por criterios alienantes que han alterado el desarrollo de la personalidad, creando diferencias profundas entre las condiciones objetivas de nuestra identidad  y las imaginarias implantadas por el globocolonialismo. Pretendemos ser occidentales sin poseer ninguna condición que la sustente: ni geografía, ni cultural, ni política, ni económica. El intento nos colisiona con la integridad de nuestro ser. La consecuencia  es la formación de una extensa colectividad de ciudadanos descastados y desclasados  que son obstáculo para la edificación de una sociedad superior. Tal “occidentalización” ha sido un esfuerzo permanente y fallido, desde Felipillo pasando por el ayuntamiento de Inés Huaylas con Francisco Pizarro, hasta las políticas de “inclusión social” contemporáneas. No obstante, la sociedad andina permanece allí, presente, transformada es cierto, pero viva e indomable.

Concluyendo: La única forma de resolver las contradicciones explicadas en mediante la sustitución de la etnoclase dominante, reemplazándola por una nueva colectividad cultural: la andina. Menuda tarea nos espera si deseamos hacerla de manera responsable, es decir, andina.

Por Hugo A. Chacón Málaga 

ANTAURO HUMALA:“PENA DE MUERTE PARA LOS EXPRESIDENTES CORRUPTOS”

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La entrevista no siguió los cauces normales porque el mayor (r) Antauro Humala Tasso está preso desde enero del 2005. La única alternativa fue enviarle un cuestionario escrito que aceptó absolver y lo hizo en un par de semanas. Las respuestas también fueron por escrito y no hubo oportunidad para las repreguntas.

Cumple una condena de 19 años por cinco delitos: rebelión, homicidio simple, sustracción o arrebato de armas de fuego, daño agravado y secuestro agravado. Inicialmente fue sentenciado a 25 años, pero, en la apelación la pena fue reducida.

La larga carcelería de 12 años no le ha hecho mella.Con el cabello algo más cano, mantiene un buen humor, pese a su difícil situación, y no ha perdido sus objetivos políticos. No cabe duda que trabaja para ser candidato presidencial, aunque prefiere no adelantarse a los hechos. Primero tendrá que salir libre y esa es su prioridad actual. ¿Se arrepiente de algo? Afirma que no.

¿Cuál es la diferencia entre el Antauro Humala del 2005 y el de hoy?

Además de la edad, el robustecimiento de la convicción ideológica, habida cuenta las evidencias de macrocorrupción presidencialista. La historia –aunque todavía no los tribunales- justifica a quienes nos rebelamos hace doce años en Andahuaylas.

¿Cuándo saldrá libre?

El próximo año.

¿Se arrepiente del levantamiento de Andahuaylas? ¿Valió la pena?

¡Pero si Toledo está prófugo precisamente por los cargos que denuncié en el manifiesto político de aquella rebelión…! Por supuesto que valió la pena, pues demuestra que hace doce años hubo en el Perú ciudadanos que no solo denunciaron esta orgía de macrocorrupción y traición al país, sino que, además –siendo consecuentes entre el dicho y el hecho- se alzaron en armas de manera valiente y digna.

¿Ollanta Humala participó o no del “andahuaylazo”? ¿De qué modo?

Se le comunicó 24 horas antes, motivo por el cual se animó a remitir desde Seúl un manifiesto, según me dijo telefónicamente, consultado con Javier Valle-Riestra. Como lo hallé inconsistente en el contenido, lo deseché optando por el que yo había redactado con antelación, el cual fue leído en cadena nacional una vez capturada la comandancia policial de Andahuaylas. A Ollanta se le indicó que debía ingresar, vía Bolivia, por la frontera de Desaguadero, donde le aguardaría un batallón etnocacerista, pero, como es sabido, se acobardó y traicionó.

¿No cree que la base ideológica del etnocacerismo está desfasada para estos tiempos?

El etnocacerismo es un binomio: etnia y Cáceres. La etnia no es tabú. El mismo censo poblacional programado para este año la resalta y publicita. Es actualísimo no solo acá, donde la emancipación blanco-criolla preservó el tributo indio y la esclavitud negra; también en el norte desarrollado se resalta la etnicidad gringo-occidental, tal como observamos con Trump en EEUU y en la misma Unión Europea, ambos adversos a la inmigración “de color”. Ha de entenderse que sin conciencia del origen étnico no puede haber identidad nacional. En cuanto a “Cáceres”, pues –en medio de tanta chilenización y quintacolumnismo gubernamental- resulta también, dicho término, actualísimo. El etnocacerismo es una necesidad patriótica ante un libre-saqueo extranjero que tiene mucho de chilenización.

¿Cómo enfrentar la corrupción en el país?

Ante todo, se debe diferenciar la macrocorrupción de la microcorrupción. La “macro” debe ser enfrentada con pena de muerte como extensión de la figura de “traición a la patria”: todos los presidelincuentes y sus gabinetes ministeriales inmersos en el caso Lava Jato. Urge un escarmiento histórico a quienes desde el poder se levantaron en peso al país. La microcorrupción es, en el fondo, entendible dados los míseros salarios, así como por el subempleo masivo que obliga al populorum a tener que “compensarse”, vía la coimita de sobrevivencia.

¿Qué le diría a la izquierda peruana?

El término “izquierda” abarca más que el segmento marxista. Acá se origina desde el día siguiente de la captura de Atahualpa, vía la resistencia de liberación etnonacional por parte de Manco Inca, en la espesura selvática de Vilcabamba, iniciando un proceso aún inconcluso, pero cuyos hitos son el Taki Onkoy, Juan Santos Atahualpa, Túpac Amaru, Pumacahua, Rumi Maqui, Velasco. He ahí el tronco de este proceso histórico sustentado en el factor etnocultural, ante el cual la partidocracia de inspiración marxista, leninista, maoísta y demás, no es más que un ramal en extinción desde la caída del Muro de Berlín, ya sea en su versión de izquierda electorera o izquierda terruca. Claro que dicha “extinción” podría revertirse con solo rescatar la enseñanza de Alberto Flores Galindo en su obraBuscando un Inca: “no buscar receta extranjera, hacernos una”, vale decir etnonacionalizar la teoría y praxis izquierdista.

¿Qué opina de la época de violencia que vivió el país en los años 80 y parte del 90?

Ante todo, debo precisar que, al igual que la mayoría de militares veteranos de la guerra interna, no me siento, en lo absoluto, orgulloso de haber arriesgado el pellejo por tanto presidelincuente traidor y corrupto. Creo que las condiciones sociopolíticas y étnicas que constituyeron el caldo de cultivo de aquella guerra siguen vigentes, pese al permanente psicosocial del “crecimiento económico” y que “ahoritita dejaremos atrás la pobreza, convirtiéndonos ya en un país del Primer Mundo”. Ese cuentazo lo escucho desde que tengo uso de razón. Considero, pues, que para el entendimiento cabal del tránsito de la República peruana del siglo XX al XXI deberá necesariamente reconocerse la subversión senderista-emerretista en cuanto hecho histórico.

¿Con Quien Podría Aliarse y Bajo que Condiciones?

Toda alianza ha de basarse en una plataforma política con puntos en común…
Y esos puntos serian:

La derogatoria inmediata de la Constitución malparida del Autogolpe del 5 de Abril…
Mediante la cual se instauro la República antinacional y globoneoliberal , ahora develada como Corruptocracia.

esta derogatoria se basara en el articulo ultimo de la Constitución seminacionalista de 1979 que establece que los golpistas y sus sucesores sean castigados, o sea todos los Presidelincuentes, así como todos los Congresistas habidos desde el CCD del 92 hasta la actualidad.

Con los primeros llenamos la Base Naval, con los segundos Piedras Gordas.
La “Vladiconstitución” derogada implicara, a la ves, la restitución de la Constitución del 79 en tanto se convoque a una Asamblea Constituyente que determine, por fin, que el libre mercado se subordine a la Nación.

¿En Algún Momento se Hablo de un acercamiento con el Movadef.. Que Opina de Abimael Guzman?

En mi larga carceleria, el INPE, o sea el estado, me hizo convivir durante varios años con los altos mandos senderistas incluso con el mismo Abimael, en la Base Naval.
Como se sabe, ahora el Movadef representa el Senderismo -derrotado militarmente- que desechando la, opción armada busca insertarse en el sistema electoral, osea en la denominada “democracia”.

en dicha circunstancia fue que la alta diligencia del Movadef, el abogado Fajardo y mi primo Walter Humala , me planteo la posibilidad de constituir un frente (FUDEPP), lo cual rechace por motivo ideológico.

¿Cual?

El Movadef esta aferrado a lo que llaman “pensamiento Gonzalo”, al estar inmerso en el marxismo, solo y solamente reconoce la lucha de clases o sea el factor clasista como “motor de la historia”y descalifican el factor Etnocultural.

Su mismo eslogan pregonado durante la guerra interna;”ocho siglos de opresión”, implicaba que los Incas eran tan explotadores, jijunas y clasistas como virreyes y presidentes.

Y pese a que les hice observancia que la principal contradicción entre Atahualpa y Pizarro en Cajamarca de 1532 -nudo gordiano de nuestra historia patria- fue el “choque de civilizaciones” y no la “lucha de clases”, pues el Cobrizo Atahualpa era Inca y no proletario o campesino Vs el blanco Pizarro que era analfabeto y porquerizo…
En síntesis, el Movadef no acepto la contrapropuesta Etnocacerista de reconocimiento ideológico respecto a que el motor de la historia es dual, lucha de clases mas factor Etnocultural y donde el orden de los factores si altera el producto:
Primero Manko Capac y después (si hay “después”) Marx, Lenin,Mao o cualquier otro fulano.

No hubo acuerdo pues ello implicaba la modificación del “pensamiento Gonzalo”, que es dogma de fe para ellos.

Pero se Hizo Publica la presentacion del Frente aquel (FUDEP) con participación Etnocacerista…

Pues fue un representante Apócrifo con un cartelito delante; lo cual fue denunciado en su momento y que, a la ves desdice de la seriedad de la diligencia del Movadef.

¿Cual es su Opinión Sobre el Marxismo?

Las tres fuentes constitutivas del Marxismo -socialismo utópico francés, economía política inglesa y filosofía clásica alemana- son ajenas al mundo “de color” subdesarrollado.

Sin embargo, considero que la “lucha de clases” o factor clasista si es valido como herramienta interpretativa de la realidad social en términos generales, mas no en termino particular, pues ahí la herramienta valida es el factor Etnocultural.
Por ende , considero que el marxismo cojea en países de gran calibre Etnocultural Milenario en tanto obvie el factor Etnocultural, lo cual se da en el Perú pese al “sin calco ni copia” mariateguista que no fue mas que un cliché.
Considérese, ademas que para Mariategui el Indio constituía un “problema” antes que una solución.

¿La Cárcel debe Haberle dado Tiempo para Reflexionar… Se Arrepiente de Algo?

En lo absoluto:

El manifiesto de Andahuaylas. en el que denuncio la macrocorrupción presidencialista, es mas vigente que nunca.

LA VERDAD DEL ANDAHUAYLAZO: RESERVISTAS Y POLICÍAS ASESINADOS POR LAS FUERZAS ESTATALES

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En principio, lamento las seis muertes habidas durante el llamado “Andahuaylazo”: dos reservistas y cuatro policías (vuestros parientes) TODOS eliminados por las fuerzas estatales, ya sean PNP o Ejército, aquel fatídico 2 de enero 2005, en el combate acaecido en el puente Colonial sobre el río Chumbao/Andahuaylas.

Si bien es cierto que durante los casi doce años que llevo cautivo (por liderar aquella rebelión contra el Estado), mediáticamente se me responsabiliza de haber “asesinado” a vuestros parientes, lo cierto es que:

1. De los seis proyectiles que impactaron en los cuerpos de los cuatro policías occisos en el Andahuaylazo, 5 ingresaron por la espalda y uno (1) por delante, aunque de rebote. Debo precisar que en aquel enfrentamiento los reservistas estaban al frente y que detrás de la patrulla policial (a cuya vanguardia iban los cuatro fallecidos) se hallaban las FF/AA.

2. El Poder Judicial -en su Ejecutoria de Jun. 23 y Set. 6 del 2011/RN N° 890-2010/Corte Suprema (Sala Permanente) ha absuelto del delito de homicidio (en agravio de vuestros parientes) a dos de los tres acusados: el reservista Tito Palomino y al entonces soldado en actividad (del cuartel “Los Chancas”) Daniel Ludeña, apodado por la prensa como “Centinela”.

3. La defensa del reservista Palomino demostró que él no asesinó a nadie; a su vez la defensa del soldado Ludeña demostró que las balas disparadas a corta distancia -por este- contra el ya herido y agonizante Tte. Chavez, quedaron incrustadas en el chaleco antibalas, por lo que dicho oficial falleció a consecuencia de los disparos a larga distancia, a cuyo(s) autor(es) el Poder Judicial no identifica hasta hoy.

4. Del mismo modo, tampoco ha podido -el PJ- identificar a los autores materiales de los disparos (todos a larga distancia) que ultimaron a los otros tres policías: Cahuana, Rivera y Cerrón.

5. En cuanto ami, dado que fui el único que no efectuó disparo alguno durante el Andahuaylazo (corroborado en autos) el PJ me condenó por “coautoria en homicidio simple con dolo eventual” en agravio de vuestros parientes fallecidos. Sin embargo, al absolver simultánea mente a mis dos únicos coautores (Palomino y Ludeña), pues entonces quedo yo en la situación de absurdo jurídico, como es la “coautoría en solitario” lo cual conlleva a la inminente absolución y/o nulidad de la respectiva sentencia.

6. El PJ, luego de casi doce años de proceso no logra determinar a los autores de las muertes de vuestros parientes, PERO LO QUE SI HA DETERMINADO ES QUE LOS ETNOCACERISTAS NO FUIMOS: todos menos uno absueltos, y ese “uno” (el suscrito) quedando absurdamente como “coautor en solitario” (y siendo el único que no efectuó disparo alguno).

7. La lógica jurídica se evidencia entonces: LOS AUTORES DE LOS DISPAROS QUE OCASIONARON LAS MUERTES DE VUESTROS PARIENTES FUERON LAS LLAMADAS “FUERZAS DEL ORDEN”. No existe otra posibilidad. Se trató de un CRIMEN DE ESTADO análogo a lo acaecido en el Banco de la Nación durante la “marcha de los 4 suyos”, en la que el Gobierno le achacó las muertes de los seis trabajadores al entonces candidato Toledo (que tuvo que fugar a Argentina), pero finalmente se demostró que el SIN de Montesinos los eliminó. No esta demás agregar que entre los 3 generales del Ejército que participaron en la debelación del Andahuaylazo, estuvo Williams Zapata, aquel mismo que en 1985 -siendo capitán- fue el jefe inmediato de Telmo Hurtado en la masacre de 70 campesinos en Accomarca. También ha de sopesarse la participación de elementos de la entonces recientemente estrenada “Escuela de Francotiradores”, los cuales eliminaron a larga distancia a los dos reservistas fallecidos y por los cuales el PJ no ha efectuado investigación alguna.

8. Sepan también, señores deudos, que el proceso del Andahuaylazo es el único de la crónica judicial peruana en que pese haber cargos de homicidio y secuestro (nada menos que de policías), NO SE EFECTUO LA ELEMENTAL “RECONSTRUCCIÓN DE HECHOS”, exigida por mi persona (por lo que se me expulsaba de las audiencias), como también por los propios peritos policiales. Por ahí también se explica que, vulnerando el principio del “juez natural”, el proceso se haya efectuado en Lima, a 800 kms. del lugar de los hechos.

9. Debieran sopesar también que el Poder Ejecutivo, mediante Resolución Suprema determinó que vuestros parientes no fueron asesinados (tal como sostiene incoherentemente el Poder Judicial), sino “fallecidos” en acción de armas” (sic), o sea en COMBATE, con armas en mano en defensa del gobierno fujiconstitucional de turno (entonces presidido por Toledo), por lo que ustedes -los deudos- perciben una serie de beneficios pecuniarios y vitalicios de acuerdo a ley.

10. Finalmente, los exhorto -a fin que ustedes mismos se convenzan con el descubrimiento de la verdad- a leer el expediente (sentencia suprema y pericias balísticas) y ver menos televisión.

Solidariamente,

(fdo.)

Antauro Humala Tasso 

My. EP (r)

JAVIER VALLE RIESTRA: “ANTAURO ES VÍCTIMA DE UN CRIMEN JUDICIAL”

Javier Valle Riestra habla sobre la restitución de la Constitución del 79, la necesidad de los “estados generales” o Asamblea Constituyente y la sorprendente situación jurídico-política de Antauro Humala

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Javier Valle Riestra (JVR) es, sin duda, el más leal hayista de entre todas las personalidades públicas de un aprismo actual cada vez más “deshayizado”, o sea alanizado. Gestor de una polémica crónica política: como hayista rebelde, exiliado, constituyente, premier, congresista, abogado de insurrectos, intelectual agudo y, quizás, el fundamentalista máximo de la restitución de la legítima Constitución de 1979, suscrita por Haya de La Torre y, a la vez, rescatista de ciertos logros sociales del velasquismo (que, paradójicamente, lo deportó). Es pertinente observar que bajo el marco de aquella Constitución nacionalista resultaba imposible iniciar la orgía privatizadora / extranjerizadora / chilenizadora, por lo que ésta es “golpeada” el 5 de Abril del 92, a fin de dar inicio a la “republiqueta neoliberal”: Vladiconstitucionalidad aún vigente y contra la que los etnocaceristas nos hemos rebelado hasta en dos opoirtunidades: Locumba y Andahuaylas. De ahí se explica la instintiva convergencia de la reserva etnocacerista hacia los postulados jurídico-constitucionales de JVR, quien además fue quien libró al My. Antauro de su primera carcelería (Dic. 2000) en el Real Felipe, por los hechos de Locumba.

PS: Usted, conjuntamente con el Dr. Borea, se caracterizaron por ser adalides jurídicos por la reposición de la constitución de 1979, sin embargo últimamente se han mostrado afines a la “reforma”, reforma entre comillas de la actual constitución fujimorista, ¿Debemos entenderlo como una claudicación?

JVR: No, no hay claudicación porque no ha habido variación de conducta; yo personalmente creo que hay que restaurar la carta de 1979. No creo que sea a partir de la carta de 1993, porque eso significaría que este parlamento se dedicara a la enmienda, lo que yo creo es que hay que ir a una Asamblea Constituyente, esa Constituyente debe proceder a restaurar la carta del 79 y hacerles las enmiendas a las que dé a lugar.

PS: Sería ya una nueva Constitución…

JVR: Pero que no sería la del 93 en lo más mínimo, y si sería la del 79 en su texto y en su espíritu. Lo que pasa es que ha habido, pues, tantas modificaciones y tantos alcances en los últimos 35 años, que lógicamente esto obliga a una Asamblea Constituyente. No se puede confiar en el parlamento actual para restaurar la Carta del 79, porque restaurarían con zurcidos y posiciones antijurídicas.

PS Asamblea que iría paralelo al Congreso ordinario o sería, perdón, Congreso ordinario a la vez?

JVR: La Asamblea Constituyente es plenipotenciaria, de tal manera que al mismo tiempo que puede reformar la Constitución puede ejercitar las labores de un Congreso. Pero si no se quisiera ese camino, podría hacerse una cosa paralela, que continúe este Congreso, y paralelamente la reforma de la Constitución, la restauración de la Constitución del 79, quedaría a cargo de la Asamblea.

PS: Queda claro entonces. El general Salinas conspiró y efectuó un conato de golpe de Estado el 13 de noviembre 92 contra el fujimorismo atornillado con el golpe del 5 de abril 92, luego Ollanta y Antauro Humala se rebelan el 29 de Octubre 2000 en Tacna contra la Constitución autocrática del autogolpe, y cinco años después, el 2005, Antauro nuevamente se rebela en Andahuaylas contra el presidente vladiconstitucional Alejandro Toledo, hoy involucrado gravemente en actos de corrupción. ¿No cree Ud. que la llamada “transición democrática”, iniciada por Paniagua, en tanto no derogue la Constitución autocrática y restituya la del 79 no pasara de ser una falacia?

JVR: Es una falacia, porque realmente aquí no hay soluciones medias, no hay soluciones eufemísticas; tiene que irse de manera profunda a la restauración de la Carta de 1979, lo otro son maniobras tinterillescas del tipo parlamentario que no tienen ningún eco en el país.

PS: ¿Porqué cree que los dos últimos presidente electos, García y Humala, coinciden en anunciar en sus respectivos planes de gobierno, como candidatos, la restitución de la Constitución del 79, pero sin osar intentarlo una vez en el poder, incluso con juramento de por medio en el caso de Ollanta?

JVR: Realmente Alan y Toledo prometieron restaurar la carta del 79, y aunque me duela porque Alan es mi compañero de partido, no hizo nada para restaurar la Carta del 79. Prefirió ser un político pragmático, un político práctico y no estar en conflicto de carácter intelectual, por lo que continuó gobernando con la Carta apócrifa del 93; así que esto es algo que la historia nos exige a todos, a todos los apristas; porque aunque no seamos actores del hecho ese, somos coautores por el hecho de estar afiliados al partido. El futuro del paíos no puede continuar con la Carta del 93, pues es trunca y unicameral (no es bicameral). Debe haber un bicameralismo funcionalizado, en el sentido de que el Senado ha de ser indisoluble, y la Cámara de diputados disoluble y convocándose a nuevas elecciones, que el Senado represente a las regiones, que represente a diversos factores funcionales del país: como la cultura, los sindicatos, las entidades patronales, etc. Hay que funcionalizar el Senado, que es lo que se quiso en 1933 y desplazándolo para 1939, pero el 39 quedó eso totalmente postergado al eternus y anulado. Sin embargo hoy día si que debemos luchar para restaurar la Carta de 1979, hacia un bicameralismo, como digo, funcionalizado. Entonces una Carta Magna no para 5 años, ni para 10, sino para los siglos futuros.

PS: ¿Para los siglos futuros…?

¿Acaso no tenemos la Carta de EEUU de 1787, que viene durando más de 2 siglos, con enmiendas? Así tenemos que hacerlo, restaurando la constitucionalidad para que sea una Carta longeva, preparada para la unión continental, en la que todos los pueblos del sur de río Grande sean un solo Estado. Eso vendrá inexorablemente: así como Europa llegó a la unión continental (UE), así también llegará en América Latina. Pensémos futuristamente y entenderemos que debemos actuar así para facilitar la transición de este régimen actual, nefasto y con Carta apócrifa, hacia una constitucionalidad ultrademocrática y ultracontinental.

PS: Sin embargo seguimos con esta Constitución. ¿Si seguimos en esta apócrifo-constitucionalidad en los próximos años, a qué llevará esto?

JVR: Se podrá producir una crisis institucional de tal magnitud que hasta un golpe cívico-militar podría darse, dentro de las vías legales, que las hay. Podría haber una solución de fuerza, en la que encontremos que las fuerzas armadas, las fuerzas universitarias, las fuerzas de la inteligencia y de la cultura converjan hacia una Constituyente.

PS: ¿Un golpe plebeyo, como Ud. alguna vez lo calificó, podría ser? Un golpe de coroneles, comandantes, mayores y capitanes.

JVR: Así es, un golpe plebeyo, un golpe de esa naturaleza. No lo estoy auspiciando, lo estoy vaticinando. Es que si esto no se enmienda ya, y seguimos simplemente en plan de acusaciones constitucionales y de juicios políticos, sin ir a la reforma de la Constitución, vendrá esa posición caótica, no para mañana ni para pasado, pero si para el futuro.

PS: Entrémos a la última parte de la entrevista. Hablémos del Habeas Corpus presentado últimamente por Antauro Humala, en que pide se le suprima el delito de “coautoría en homicidio”, puesto que todos los reservistas han sido absueltos, quedando él –Antauro- como “solitario coautor con nadie y sin disparar un solo tiro”. ¿No le parece que esto le da un vuelco total al juicio, incluso pareciéndose al caso Dreyfus, francés?

JVR: Claro, el caso Alfredo Dreyfus, fue de un militar francés condenado por traición a raíz de unas grabaciones hechas a terceras personas, pero se dijo que esa voz era la suya, cuando realmente no era. Se descubrió por influencia de grandes intelectuales franceses que no era así. Se anuló la sentencia y volvió al ejército. Una vez reincorporado al ejército, asciende de capitán a comandante. Murió en 1934. Así que el caso Dreyfus tiene esa importancia, de anular un crimen judicial.

PS: Y –ahora- Francia inclusive tiene monumentos a Dreyfus.

JVR: Así es.

PS: ¿Antauro es un preso político en definitiva?

JVR: Estoy absolutamente convencido que es un preso político. Las acusaciones contra él no tienen asidero. Parte de un intento de sublevación, en la que aunque hubieran heridos o muertos, que no los hubo por responsabilidad de él, son consecuencias, pues, de los golpes políticos. El delito político se diferencia del delito común. El delincuente político quiere transformar al Estado, quiere transformar al mundo; no tiene móviles subalternos, por lo tanto la posición de Antauro es la posición del preso político, perseguido por un delito político. El hecho de ser pariente del presidente de la República, en ser su hermano, en lugar de aliviarlo le crea este conflicto, porque se quiere crear la tesis de la imparcialidad, y en virtud de tal tesis se condena a un justo. El delito común es un delito de bajos intereses, el delito político es un delito caracterizado por querer cambiar al mundo: puede haber violencia, puede ser cruento, pero no deja por eso de ser político. Así que los hechos imputados a Antauro son definitivamente políticos, por su doctrina, por el tipo de desempeño que tuvo él, y porque en todas partes del mundo se considera delito político lo que es movido por razones ideológicas.

PS: Obviamente que la carcelería de Antauro, pese a ser martirológica, constituye también un pergamino político. A la larga, entrando al campo de las especulaciones, ya que en política hay que ser historiador antes que vaticinador, en todo caso, ¿le auguraría gran porvenir polí tico a Antauro, bajo estas circunstancias, además teniendo el embrujo insurgente, el martirologio en la cárcel, un sur iracundo que lo apoya, aparte de ser hombre ducho en teorizaciones políticas?

JVR: Evidentemente. No sería el primer caso; personas que van a la cárcel por razones políticas y salen de allí en medio de vítores multitudinarios. Así que este martirio de hoy no es estéril, Estoy absolutamente convencido que tarde o temprano vendrá una amnistía o un indulto, y él saldrá de la cárcel juntamente con otras personas, y tendrá un papel por desempeñar. Un rol superior al de su hermano, el hoy presidente que protagoniza un papel oscuro y secundario. Pero aquí, con Antauro, nos encontraríamos con un tipo que ha sido mártir por todas las persecuciones indebidas que se le ha hecho.

PS: Le agradecemos muchísimo por su valioso tiempo y por sus concienzudas y tan razonadas respuestas.

LA “TRAMA” CASTRENSE

Alienación (“Hechorismo”), autentificación y esperanza

Pero también esta “trama” contiene los agentes de su regeneración y esperanza.

EL “POTENCIAL NATIVISTA”

Y si tal regeneración se nutre de un inexorable mestizaje biológico del cual emana el respectivo mestizaje cultural, y si este es regido, antes que por la alienación foránea por el aporte autóctono, entonces, en el ámbito de las FFAA, la tal renovación/regeneración solo podrá emerger -previa pugna autentificadora- desde el interior del EP, que; en razón a su antigüedad milenaria, su idiosincrasia comparativamente mas representativa del conglomerado social y por consiguiente mas auténtica, denota una potencialidad mas nativista, o visto de otra forma menos desintegrada. Por último, su ancestral “tradición infantera” afianza tal potencialidad, cuya expresión se muestra sintomática en la observación del corresponsal del diario londinense “The Independent”, Simón Strong: “El agregado militar de un país occidental comentaba: Los oficiales navales se sienten como en casa con los oficiales europeos, mientras que los oficiales del EP, creo yo, se sentirían mas a gusto entre sargentos y cabos”.

“Rasgo” que a su vez es poco considerable o simplemente inexistente en los demás institutos; generados recién con la imposición de un modus vivendi extranjero que asume que, “ellos” los (extranjeros) conquistadores, fueron no solamente los “primeros peruanos”, sino además; los primeros marinos y aviadores.

EL INFANTE Y EL JINETE

Este rasgo autentificador; “tara” desde la perspectiva occidentalizada y “virtud” desde la perspectiva nativista, repercute dentro de la psiquis de cada una de las armas constitutivas del EP, puesto que dicha “tara–virtud” tiende a manifestarse en un antagonismo interno que se muestra “clásico” en la contradictoria performance del infante y el jinete.

La infantería (“el pueblo peruano es y será infante por raza y geografía” -Hoyos Rubio) es continuidad y estereotipa lo incásico, y la caballería (“los caballos de los conquistadores”- Santos Chocano) a lo occidentalizado.

La infantería tiene como patrono al tayta Cáceres y como símbolo al comando Pachacutek. Todo ello en contraposición con la oficialidad de caballería, que, salvo excepciones, se identifica con los jinetes de Hernando de Soto, rechazando toda referencia incásica como la de la caballería cobriza de Manco Inca en Uripa o las guerrillas montañesas de Carreño y Ninavilca.

Se enorgullecen de la victoria de Junín “y mil combates”, omitiendo que fue ganada esta acción gracias al ataque desobediente de la caballería irregular de los guerrilleros kechuas. Pretenden olvidar la batalla de Germania; baldón criollo en que su caballería es exterminada por su similar chilena. Masacre que es posteriormente vengada por la infantería breñera en Concepción. Desconocen la deshonrosa desbandada de sus jinetes luego del desastre en San Francisco, abandonando a su suerte a la infantería que, pocos días después, nos brinda aquella victoria netamente infantera que es Tarapacá.

Tiene la caballería como patrono a Castilla; aquel militar que vistió uniforme chileno, y que bajo esa bandera forma parte del Ejército enemigo que combate al Ejército Confederado Peruano-Boliviano, truncando el último proyecto etnonacionalista pan-andino.

LA ESPERANZA ES ETNOCACERISTA

Podría profundizarse aún más en la perfomance histórica de la idiosincrasia dual del EP, pero no obstante, ello, es necesaria reiterar que, aún así, es el Ejercito -entre las FFAA y FFPP- el que conserva de manera mas representativa y calibrada (o si se requiere; menos descalibrada) el potencial cultural de nuestra etnia ancestral.

Subsecuente a ello y dado su casi monopolio del poder armado; entonces la forma auténtica o viciada (hechorizada) del sincretismo occidental-andino que se dé en su interior, determinará el destino de la FFAA y por consiguiente del de las fuerzas desarmadas (FFDD), vale decir el futuro del país.

Y esta lucha se decidirá de la pugna entre el escalafón nativista de Manco Inca, Túpac Amaru, el Tayta y Velasco, versus el escalafón occidental de Pizarro, Areche, Canterac, Iglesias, Morales Bermúdez y los actuales Vladigenerales…

Aquí entra a tallar el etnocacerismo militar en cuanto a doctrina (etno)Nacionalista que ilumina actualmente al sector nacionalista y patriota de las FFAA del Perú.